Síntesis.
Turing es considerado uno de los padres de la informática moderna. Formalizó los conceptos de algoritmo y computación diseñando la máquina de Turing,
esta máquina está diseñada como un dispositivo hipotético que representa a un computador. Las máquinas de Turing ayudan a los científicos a entender los límites del cálculo mecánico.
En el campo de la inteligencia artificial también es conocido por el test de Turing; un criterio según el cual puede juzgarse la inteligencia de una máquina si sus respuestas en la prueba son indistinguibles de las de un ser humano.
Durante la segunda guerra mundial, trabajó descifrando los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma (se ha estimado que su trabajo acortó la duración de esa guerra entre dos y cuatro años).
Tras la guerra, diseñó uno de los primeros computadores electrónicos programables digitales.

Un robo en su vivienda causó que Turing fuese procesado por homosexualidad en 1952. Se le dió a escoger entre ir a prisión o someterse a un tratamiento hormonal con estrógenos. Por miedo a ir a la cárcel, Turing, siguió el tratamiento hormonal lo que le causó: Impotencia, obesidad, crecimiento de las mamas y una profunda depresión.
Esto le llevó a cometer suicidio; el 7 de junio de 1954 comió una manzana bañada en cianuro, emulando una de las escenas de su película favorita, Blancanieves.
Biografía.
Alan Mathison Turing nació el 23 de junio de 1912, desde muy pequeño demostró un gran interés por la lectura, los números y los rompecabezas.
Pasó gran parte de su infancia en la India porque su padre trabajaba en la administración colonial del país. Sus profesores de escuela no tardaron en ver su genialidad, un chico con grandes ansias de conocimiento, mostraba un carácter inconformista que le llevaba a seguir sus propias ideas. Recorría 90 Kms aproximadamente para llegar a su escuela. Sus grandes aptitudes y su facilidad para entender las matemáticas hizo que con no más de 15 años Turing entendiese las bases del trabajo de Albert Einstein y comprendiese las críticas de este a las Leyes de Newton.
En 1926, con catorce años, ingresó en el internado de Sherborne en Dorset (Inglaterra). Su grán intrerés por las matemáticas y la ciencia no le atrajo el respeto de sus profesores
A pesar de ello, Turing continuó mostrando una singular habilidad para los estudios que realmente le gustaban, y llegó a resolver problemas muy avanzados para su edad sin ni siquiera haber estudiado cálculo elemental. Ganó la mayor parte de los premios matemáticos que otorgaba la escuela.
Christopher Morcom estudiaba junto con Turing en la escuela de Sherborne y ambos compartían la pasión por la ciencia. Durante las clases de matemáticas o física, se intercambiaban notas de comentarios sobre rompecabezas. Alan se enamoró de él, fue su primer amor.
El 13 de febrero de 1930, solo unas pocas semanas después de su última temporada en Sherborne, Christopher Morcom falleció debido a complicaciones de la tuberculosis bovina, contraída tras beber leche de alguna vaca infectada.
Al recordarlo Turing afirmaba: «Mis recuerdos más vívidos de Chris son casi siempre de las cosas tan amables que me decía».
Desde entonces la fe religiosa de Turing se hizo pedazos, y se volvió ateo.
Turing se volvió ateo y se obsesionó por entender la naturaleza de la conciencia, su estructura y orígenes. Adoptó la convicción de que todos los fenómenos, incluyendo el funcionamiento del cerebro humano, deben ser materialistas. Sin embargo siguió creyendo en la supervivencia del espíritu después de la muerte.
Debido a su falta de voluntad para esforzarse con la misma intensidad en el estudio, Turing suspendió sus exámenes finales varias veces. Tras su graduación, se trasladó a la Universidad estadounidense de Princeton, donde trabajó con el lógico A. Church.
Recibió las enseñanzas de Godfrey Harold Hardy, un respetado matemático que ocupó la cátedra Sadleirian en Cambridge, y que posteriormente, fue responsable de un centro de estudios e investigaciones matemáticas entre 1931 y 1934.
En 1935 Turing fue nombrado profesor del King’s College.
Reflexión.
La muerte de Turing puede parecer fuera de contexto hoy en día, pero la causa de su muerte no es otra que la no aceptación por parte de la sociedad a un colectivo con una orientación sexual diferente a la tradicional.
Hoy en día se sigue luchando por una cultura que respete la orientación sexual de cada individuo y por suerte, en gran parte de los países, la homosexualidad ya no es penada con la muerte.
La vida de Turing nos muestra a un chico con pasiones, con genialidad, con miedo, con sueños, al que le hemos cortado las alas por ser homosexual.
Todos deberíamos de tener el derecho a ejercer la profesión que queramos, a vivir en sociedad, a tener amigos y formar una familia independientemente de nuestra orientación sexual.
Sin tener que vivir asustados, sin tener que esconderlo, hagamos que no importe.
“La ciencia es una ecuación diferencial. La religión es una condición de frontera”
Alan Mathison Turing
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